En la vereda Quinchana del municipio de San Agustín el grupo Respira Macizo documentó cómo una tropa de monos churucos extrajo a un polluelo de águila real de montaña de su nido. El ave cayó desde una altura superior a los 30 metros hacia el vacío. Los habitantes de la zona rescataron al ejemplar y lo trasladaron de urgencia al Hogar de Paso de Fauna Silvestre de la Corporación Autónoma Regional del Alto Magdalena en el municipio de Pitalito.
Rehabilitación clínica
El equipo de biología y medicina animal de la corporación ambiental realizó una evaluación física al ave silvestre. Los exámenes clínicos revelaron un trauma leve y una lesión superficial en el ala derecha. El médico veterinario de la corporación Mario Suárez determinó que el estado de salud permitía un tratamiento basado en medicamentos y restricción de movimiento. Durante nueve días consecutivos el polluelo recibió alimentación asistida en cautiverio y mostró signos de vitalidad y comportamientos naturales. Esta respuesta clínica positiva permitió estructurar el operativo de retorno a su hábitat.
Ascenso a la cumbre
Devolver al ave a un nido ubicado a 30 metros de altura representó un desafío logístico sin precedentes recientes en la región. La corporación ambiental del Huila solicitó apoyo a organizaciones especializadas como la Fundación Águila de los Andes y el Proyecto Grandes Rapaces. El biólogo Mateo Giraldo viajó desde la ciudad de Medellín hasta San Agustín equipado con arneses y cuerdas de escalada. La expedición incluyó una extensa caminata por la zona boscosa junto a miembros de la comunidad local y expertos de la Asociación Ornitológica del Huila. El biólogo escaló el árbol de manera sigilosa y logró reubicar al polluelo en su nido original bajo la mirada de las águilas adultas que sobrevolaban el área.









