El aumento acelerado de las temperaturas y la disminución de las precipitaciones ponen en jaque la supervivencia del oso de anteojos y la danta de montaña en el departamento del Huila. Durante el primer día del XI Festival Nacional dedicado a estas especies, realizado en Pitalito en el marco de la Semana Ambiental 2026, expertos de la Corporación Autónoma Regional del Alto Magdalena (CAM) y centros de investigación advirtieron que los cambios en sus ecosistemas podrían mermar severamente sus poblaciones para el año 2050.
El Niño y la crisis
La variabilidad climática ha dejado de ser una advertencia distante para convertirse en una realidad que golpea a la biodiversidad regional. Durante la agenda académica del evento, se analizaron detalladamente los escenarios futuros sobre el comportamiento de la fauna silvestre frente a los desajustes del clima.
Carlos Andrés González, director Territorial Sur de la CAM, fue enfático al alertar sobre los impactos inmediatos. Según el funcionario, las alertas globales y nacionales por el Fenómeno de El Niño, caracterizado por sus altas temperaturas y bajas precipitaciones, afectan de manera directa los ecosistemas donde habitan estas especies sombrilla. Este estrés ambiental compromete la viabilidad de los hábitats naturales.









