Para frenar la contaminación hídrica, la Corporación Autónoma Regional del Alto Magdalena (CAM) instaló un moderno biodigestor en la central de Corcacao, en Rivera, Huila. Este sistema sostenible convierte los lixiviados del cacao en biogás y fertilizante orgánico, beneficiando a más de cincuenta familias y protegiendo el acueducto local.
El peligro oculto del jugo del cacao
La producción intensiva de cacao genera un subproducto altamente ácido conocido como “baba” o lixiviado. Cuando este líquido viscoso llega a los ríos y suelos sin un tratamiento adecuado, actúa como contaminante agresivo. Los lixiviados alteran el ecosistema acuático, disminuyen el oxígeno disuelto y ponen en inminente riesgo a la biodiversidad. Conscientes de esta amenaza ambiental, en la asociación productora Corcacao manejaban estos residuos mediante filtros de piedra porosos. Sin embargo, una inspección técnica de la CAM en 2025 identificó la necesidad urgente de modernizar este proceso para garantizar una verdadera sostenibilidad ecológica a largo plazo.









