Durante la reciente jornada mundial del October Big Day 2026, celebrada el pasado 10 de octubre, el departamento del Huila demostró ser un territorio estratégico para la conservación de la naturaleza. Con el esfuerzo continuo de 150 observadores provenientes de 15 municipios, se lograron documentar 422 especies de aves. Este trabajo colectivo no solo nutrió los registros globales en plataformas como eBird, sino que reveló nuevas rutas de migración en el Valle Alto del Magdalena y resaltó la inmensa riqueza de la biodiversidad local.
Avifauna migratoria
Uno de los hallazgos más invaluables de la jornada fue la identificación de corredores biológicos y áreas de descanso que antes pasaban desapercibidos. Sebastián Betancourth, ornitólogo de la Corporación Autónoma Regional del Alto Magdalena (CAM), destacó que los esfuerzos sostenidos en los predios de los arrozales de El Juncal permitieron confirmar estas trayectorias inéditas para las aves migratorias. De igual manera, la información recabada por entusiastas en Tesalia y Yaguará evidenció que los humedales locales sirven como refugios vitales para diversas especies que atraviesan la geografía colombiana.
Auge por la observación de aves
De los 37 municipios del departamento, 15 se vincularon activamente a los recorridos de avistamiento. Zonas como La Plata, Yaguará y Tesalia lograron resultados superiores a los de ediciones de años anteriores, un hito impulsado por la integración de nuevas organizaciones ambientales e instituciones educativas. Además, el monitoreo de la biodiversidad alada en el departamento no se limita a esta fecha; en zonas como Pitalito y Santa María, los habitantes realizan seguimientos constantes durante todo el año. Este fuerte compromiso territorial volvió a colocar a la finca Marengo en el primer lugar de número de registros, seguida muy de cerca por el importante humedal La Coneca.









