Un total de 36 animales silvestres recuperaron su libertad en una exitosa jornada ambiental de la Corporación Autónoma Regional del Alto Magdalena (CAM) y la Policía Ambiental. El retorno se realizó esta semana en una reserva de Rivera, Huila, cerrando así el riguroso proceso de recuperación médica para especímenes víctimas de mascotismo, decomisos y accidentes.
Rehabilitación de fauna silvestre
Entre los animales liberados destacan dieciséis zarigüeyas comunes, nueve pericos reales, dos cascabelitos, una zarigüeya lanuda, una ardilla, una tángara, una mirla y una serpiente cazadora. Camila Gómez, veterinaria de la CAM, señaló que en el Hogar de Paso de Fauna Silvestre los ejemplares recibieron tratamientos clínicos, dietas especializadas y terapias de enriquecimiento ambiental para garantizar su supervivencia autónoma en el ecosistema.
Sobrevivientes del cautiverio
El proceso de recuperación fue complejo y extenso. Desde el municipio de Gigante se entregaron cinco frágiles polluelos de perico cascabelito, pero su grave estado provocó que solo dos sobrevivieran tras seis meses de estrictos cuidados. Igualmente, una ardilla juvenil rescatada en un colegio de Neiva presentaba una fuerte impronta por contacto directo humano, exigiendo un extenso proceso de deshabituación antes de ser considerada apta para volver al bosque.
El desafío clínico
Un caso clínico especialmente crítico fue protagonizado por una pequeña zarigüeya lanuda encontrada vulnerable en una carretera de Yaguará. Este mamífero ingresó con un trauma ocular severo, profunda deshidratación y desnutrición. La rápida intervención del equipo biológico y veterinario permitió que el animal sanara por completo y recuperara una óptima condición corporal para el retorno.









