Una inspección ocular realizada directamente en la Bocatoma El Palmar (río Guachicos, corregimiento de Bruselas) ha dejado al descubierto una verdad que los comunicados oficiales ya no pueden tapar: la principal fuente de agua potable de Pitalito se encuentra en peligro inminente, mientras miles de millones de pesos en infraestructura pública permanecen abandonados y pudriéndose a la intemperie.
Cinta métrica en mano, la veeduría constató en el terreno que la corriente del río Guachicos está a tan solo 10 metros de distancia de los tanques desarenadores. La ley exige que exista una franja de protección ambiental y forestal de al menos 30 metros para amortiguar la fuerza del agua; sin embargo, esta barrera fue destruida, dejando a las pesadas estructuras de concreto expuestas a la erosión constante del río, que poco a poco se está “comiendo” la orilla y dejando sin piso a la obra.









