Tras el poderoso temblor registrado el pasado lunes 10 de agosto, la Secretaría de Educación del Huila hizo un llamado urgente y perentorio. Las directivas exigieron inspeccionar meticulosamente los colegios para evaluar los daños físicos ocasionados por el movimiento telúrico, priorizando siempre la seguridad integral de los jóvenes y docentes del departamento antes de considerar reanudar las clases en su modalidad presencial.
El evento geológico, con epicentro a más de 96 kilómetros de profundidad en el municipio de San José del Palmar, Chocó, liberó una enorme energía que golpeó con notable fuerza el territorio huilense. Tras los recorridos, la Oficina para la Gestión del Riesgo de Desastres del Huila entregó un balance inicial preocupante: la onda sísmica afectó las bases de múltiples centros formativos, dejando un saldo de 49 sedes educativas afectadas. Este número, que enciende alarmas locales, abarca 37 colegios distribuidos en 21 municipios del Huila. Afortunadamente, y pese a la magnitud del impacto, no se reportó ninguna persona herida durante la emergencia.









