La repentina partida de Rafael Flórez Correa deja un vacío irremplazable en el sur de Colombia. Su incansable labor logró descentralizar el arte nacional y posicionar al departamento del Huila como un epicentro de resistencia cultural y vanguardia estética.
Rafael Flórez Correa, nacido en Pitalito en 1974 falleció el pasado 15 de agosto tras batallar contra una prolongada enfermedad dejando tras de sí un monumental legado que transformó para siempre la gestión cultural y la escena de las artes plásticas en el sur del territorio nacional. Su vida dedicada a la curaduría rigurosa la creación artística y la defensa del patrimonio arquitectónico desafió las hegemonías de las grandes capitales y demostró la grandeza de la cultura y las artes el Macizo Colombiano.
Un paradigma de la gestión cultural en el sur de Colombia
El panorama del arte contemporáneo en Colombia ha estado históricamente caracterizado por una marcada centralización institucional donde los grandes polos urbanos como Bogotá Medellín y Cali han concentrado la mayor parte de la infraestructura museística los presupuestos estatales y los circuitos de legitimación curatorial. Sin embargo, a partir de la segunda década del siglo XXI las dinámicas de creación exhibición y pensamiento crítico comenzaron a experimentar un progresivo desplazamiento hacia las periferias y regiones intermedias del país.









