La ineficiencia en la separación de residuos y la falta de cultura ciudadana acortaron drásticamente la vida útil del relleno sanitario Biorgánicos del Sur en Pitalito. Aunque la celda actual estaba proyectada para operar hasta 2032, su capacidad máxima se agotará en mayo de 2027. Esta reducción de cinco años encendió las alarmas de la Procuraduría Judicial Ambiental y de la Corporación Autónoma Regional del Alto Magdalena, entidades que hoy exigen soluciones estructurales y compromisos financieros inmediatos a los nueve municipios socios de la planta para evitar una emergencia en el sur del departamento.
Vida útil recortada por falta de reciclaje
Álvaro Hernando Cardona, Procurador Judicial Ambiental y Agrario de Huila y Caquetá, lideró una acción popular contra la empresa operadora, los municipios, el Ministerio de Vivienda, la Gobernación y Aguas del Huila. El objetivo judicial busca evitar que el sur colombiano entre en una crisis total por el manejo y transporte de los residuos sólidos urbanos. Gracias a un fallo ratificado por el Consejo de Estado, hoy se obliga a las instituciones a invertir en la prevención del colapso del sistema. Cardona advierte que el servicio se sigue prestando, pero el riesgo de cierre el próximo año es inminente.
Por su parte, Camilo Augusto Agudelo, director de la CAM, confirma la gravedad técnica de la situación. La celda licenciada opera actualmente de manera adecuada y sin vertimientos ni impactos ambientales. Sin embargo, el funcionario enfatiza el núcleo del problema al advertir que el espacio estaba diseñado para recibir basuras durante una década más. El fracaso rotundo en las metas de recuperación, clasificación y reciclaje provocó que la fecha de colapso se adelantara drásticamente.









