En lo que va corrido de 2026, el departamento del Huila ha sufrido la pérdida de 1.141 hectáreas de cobertura vegetal tras registrarse incendios forestales en 17 de sus municipios. La Oficina para la Gestión del Riesgo de Desastres advierte que el principal detonante son las mal llamadas “quemas controladas” con fines agrícolas. Este panorama crítico amenaza la flora y fauna de la región, y exige acciones inmediatas para mitigar el impacto en nuestro ecosistema en medio de un inminente escenario de sequía extrema.
El saldo rojo del fuego
La cifra de hectáreas afectadas ha crecido de manera alarmante durante las últimas semanas, sumando 191 hectáreas calcinadas en tan solo ocho días. Jhon Jairo Yepes, director de la Oficina para la Gestión del Riesgo de Desastres del Huila, confirmó que estas emergencias son producto directo de la intervención humana, específicamente por agricultores que intentan preparar sus terrenos para nuevas siembras. Al salirse de control, estas llamas consumen todo a su paso, superando la capacidad de los socorristas y haciendo casi imposible su extinción.
Las zonas del departamento que reportan mayor nivel de devastación ambiental son:
Aipe: Lidera la tragedia ambiental con 501 hectáreas arrasadas por el fuego, Neiva y Palermo: Registran afectaciones graves con 135 y 100 hectáreas calcinadas, respectivamente y Campoalegre y Villavieja: Suman 55 y 17,5 hectáreas de vegetación perdida.









